Orígenes: el Neomercantilismo de Donald Trump

Orígenes: el Neomercantilismo de Donald Trump

Pablo Coto Millán. Artículo sobre el Neomercantilismo de Donald Trump, que es una vuelta del mercantilismo de los siglos XVI a XVIII europeos

Pablo Coto Millán. Director del Master de Comercio, Transportes y Comunicaciones Internacionales (Master TRANSCOM) de la Universidad de Cantabria.

Resumen

Durante en este artículo se describirá el neomercantilismo de Donald Trump. El neomercantilismo es la resurrección periódica de las prácticas e ideas mercantilistas que entre el siglo XVI y mediados del XVIII se dieron en la Europa de las monarquías absolutas.

Mercantilismo y Neomercantilismo

En el siglo XVI, XVII y primera mitad del siglo XVIII, las ideas económicas en Europa evolucionaron desde la teoría cuantitativa de la Escolástica, hacia una visión más práctica de intervención estatal proteccionista de la competencia extranjera, acompañada de una fuerte regulación de los mercados internos y del control de la moneda y los metales preciosos.

El absolutismo monárquico fue el sistema político imperante de Estados muy centralizados y con alta intervención en la actividad económica. Se establecieron subsidios y se dieron monopolios privilegiados sin ningún fundamento económico –corrupción- a empresas privadas. Por otra parte, se multiplicaron los impuestos de todo tipo de los que estaban exentos la nobleza y la Iglesia para proporcionar ingresos fiscales al Estado.

La profunda crisis económica de Europa en el siglo XVII y primera parte del siglo XVIII, se fue recuperando cuando las nuevas ideas económicas fisiocráticas y liberales fueron apareciendo. De hecho, puede decirse que las ideas económicas mercantilistas desaparecieron a finales del siglo XVIII. No obstante, en las siguientes líneas describiré las características de estas ideas económicas y se podrá observar que tienen mucho que ver con las ideas de Donald Trump.

Las ideas económicas mercantilistas

Hasta los maestros escolásticos, las ideas económicas de Aristóteles sobre el rechazo a la acumulación de riquezas y al cobro de intereses en los préstamos, eran las predominantes. El mercantilismo inicia una época en la que las ideas económicas dejan de ser cuestiones dominadas por los teólogos. Con los mercantilistas, se pone fin a aquellas ideas económicas morales, de modo que la acumulación de riquezas, el cobro de intereses en los préstamos, y una balanza comercial favorable, pasan a ser el eje central de las monarquías absolutas. Los monarcas requerían riqueza y dinero para afrontar sus cuantiosos gastos. El eje central no era el individuo, como luego lo será con el liberalismo, sino el Estado. Se consideraba al Estado monárquico como si fuera una empresa que había de tener un balance positivo respecto al comercio exterior. El capital del Estado se pensaba que estaba formado por la cantidad de metales preciosos que el Estado tenía en sus arcas. Para incrementar las arcas se exportaba lo más posible a otras naciones a cambio de metales preciosos, y se importaba lo menos posible de otros países, para que no salieran metales preciosos del país. La política de los mercantilistas es claramente proteccionista favoreciendo las exportaciones e imponiendo aranceles a las importaciones.

Los consejeros económicos de los monarcas pasaron a tener presencia como profesión con lo que se separan las cuestiones económicas de las religiosas y morales. El Estado por encima de todo. Autores destacados mercantilistas fueron: Tomás de Mercado (1525-1575), Jean Bodin (1530-1596), Antoine de Montchrestien (1576-1621) y William Petty (1623-1687). Las ideas de estos autores se pueden resumir en:

  • Una visión “ingenieril” de la Economía
  • Intervencionismo del Estado
  • Balanza comercial favorable

Los mercantilistas confunden la riqueza nacional con la cantidad de dinero. La riqueza de un país está en las habilidades de su población para producir bienes y servicios, no en la cantidad de dinero. Además, los mercantilistas confunden los beneficios de una balanza comercial favorable con los del comercio libre internacional. Al considerar que el objetivo económico de un país es tener superávit en su balanza comercial, aplican políticas proteccionistas que destruyen las ventajas de la especialización y la división del trabajo del libre comercio internacional.

La fisiocracia y el liberalismo fueron sustituyendo al mercantilismo en Europa. Adam Smith, el fundador de la Economía clásica, criticó fuertemente el mercantilismo, tanto en su Teoría de los Sentimientos Morales, como en su Riqueza de las Naciones, por considerarlo un sistema económico al servicio únicamente del monarca.

Por otro lado, en los Estados Unidos de América, como antigua colonia británica no tuvo una adhesión a la Economía clásica de Adam Smith, sino a un neomercantilismo del que probablemente sea heredero Donald Trump. Alexander Hamilton, Henry Clay, y Abraham Lincoln pusieron en marcha lo que denominaron un “sistema americano”, que no era más que neomercantilismo inspirado en las ideas y prácticas de considerar al Estado como una empresa, con su balance, que debía tener superávit, al igual que una empresa obtiene beneficios. Para ello era necesario subvencionar las exportaciones e imponer aranceles a las importaciones. Estas ideas fueron repetidamente defendidas por el Partido Republicano norteamericano y, en alguna medida, fueron imperantes hasta la crisis del año 1929, cuando Roosevelt puso en marcha la política del New Deal.

Reflexiones finales

Hoy en día, tanto las ideas como las prácticas mercantilistas son rechazadas por los economistas, si bien algunos políticos como Donald Trump, aunque no se declara mercantilista, al hablar del antiguo “sistema americano”, apela a los principios mercantilistas o neomercantilistas.

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